La respuesta de Paramount a la carta abierta que, en las últimas horas, ha reunido a más de mil figuras influyentes de Hollywood en contra de su propuesta de fusión con Warner Bros. Discovery ha sido inmediata. Tras una oleada de críticas del mundo del cine y la televisión, el estudio ha optado por responder públicamente, intentando refutar la interpretación que los firmantes dan al acuerdo y presentándolo no como una amenaza para la industria, sino como una posible respuesta a la profunda transformación que está experimentando la industria audiovisual estadounidense.
La postura de las estrellas fue clara e inequívoca. Actores, directores, guionistas, productores y profesionales de la industria expresaron su «oposición inequívoca» a la fusión, argumentando que la operación concentraría aún más un panorama mediático ya de por sí limitado, con nefastas consecuencias para la competencia, el empleo y la diversidad de la oferta. La carta hablaba abiertamente de un sistema ya marcado por años de consolidación empresarial, una reducción en el número de películas producidas y distribuidas, y un debilitamiento progresivo del tejido creativo e industrial que mantiene a flote a Hollywood. El principal temor, reiterado en varias ocasiones, es que otra megacombinación reduzca aún más las oportunidades para autores y trabajadores, dejando cada vez más poder de decisión en manos de un pequeño grupo de personas.
En este contexto, Paramount decidió intervenir con una respuesta oficial publicada la mañana del lunes 13 de abril. Su intención es escuchar las inquietudes surgidas, sin renunciar, sin embargo, a la defensa de los méritos de la operación. La compañía comienza afirmando: «Escuchamos y comprendemos las inquietudes que algunos miembros de nuestra comunidad creativa han planteado, y respetamos el compromiso de proteger y expandir la creatividad». Según Paramount, el punto crucial es que la industria se enfrenta actualmente a una profunda disrupción, impulsada por factores que van mucho más allá de la dinámica de las fusiones. El texto afirma: «Es importante recordar que, como creadores, sabemos de primera mano que este también es un momento en el que la industria se enfrenta a una disrupción significativa, y la necesidad de compañías sólidas, creativas y bien capitalizadas que puedan seguir invirtiendo en la narración de historias nunca ha sido mayor». El estudio intenta cambiar el enfoque del riesgo de las fusiones a la necesidad de construir grupos lo suficientemente sólidos como para resistir el impacto de un mercado radicalmente transformado.
Aquí reside el punto clave de la respuesta. La compañía argumenta que la fusión no debilitaría el sistema, sino que lo fortalecería al aunar recursos y experiencia complementarios. En palabras del propio estudio: «Esta transacción combina de forma única fortalezas complementarias para crear una compañía capaz de dar luz verde a más proyectos, impulsar ideas audaces, apoyar el talento en diversas etapas de su carrera y llevar historias a audiencias a escala verdaderamente global, al tiempo que fortalece la competencia al garantizar que más grandes empresas inviertan en talento creativo».
El comunicado intenta entonces dar sustancia concreta a esta promesa, recordando algunos compromisos anunciados previamente. Paramount afirma haber sido clara al definir sus objetivos: «Hemos sido claros en nuestros compromisos para hacer precisamente eso: aumentar la producción a un mínimo de 30 películas de alta calidad por año con estrenos en salas de cine, continuar licenciando contenido y preservar marcas icónicas con liderazgo creativo independiente, asegurando que los creadores tengan más vías para su trabajo, no menos».
En su declaración final, Paramount retoma el contexto más amplio en el que se sitúa la transacción, haciendo referencia al impacto duradero de la pandemia, la agresiva entrada de las grandes tecnológicas y los cambios en el comportamiento del consumidor. El mensaje final es claro: «Comprendemos las inquietudes suscitadas por las perturbaciones en nuestra industria causadas por la COVID-19, la entrada de las grandes tecnológicas y los cambios en el comportamiento del consumidor, pero prometemos lo siguiente: Paramount mantiene su firme compromiso con el talento, y esta fusión fortalece tanto la oferta como la competencia para el consumidor, creando mayores oportunidades para los creadores, el público y las comunidades donde viven y trabajan».
Queda por ver si esta postura será suficiente para apaciguar la creciente oposición dentro de la industria. Por ahora, la respuesta de Paramount no parece zanjar la controversia, sino que más bien deja aún más claras las bases del conflicto: por un lado, quienes ven la fusión como un nuevo golpe a un ecosistema ya de por sí frágil; por otro, quienes la presentan como una herramienta necesaria para sobrevivir y seguir siendo competitivos en un mercado cada vez más dominado por gigantes ajenos a Hollywood.
Fuente: THR
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