Más de mil estrellas de Hollywood firman contra el acuerdo Paramount-Warner

Nombres como Joaquin Phoenix, Ben Stiller, Denis Villeneuve, Yorgos Lanthimos y Kristen Stewart han firmado una carta abierta para frenar la fusión entre las dos majors.

No se apagan las polémicas en torno a lo que, en Estados Unidos, ya se presenta como el negocio de la década. La propuesta de adquisición que llevaría a Paramount Skydance a hacerse con Warner Bros. Discovery sigue generando fuertes resistencias dentro de la industria audiovisual estadounidense, donde crece el temor de que otra gran concentración termine por empobrecer aún más un sistema ya muy tensionado tras años de fusiones, recortes y contracción de la producción. Quien da ahora voz de forma unitaria a este malestar es una carta abierta firmada por más de 1.000 figuras destacadas del cine y la televisión, desde Joaquin Phoenix hasta Ben Stiller, pasando por Kristen Stewart, Adam McKay, David Fincher, Denis Villeneuve, Cynthia Nixon, Jane Fonda, Jason Bateman, Mark Ruffalo y muchos otros.

El documento, publicado por The New York Times, se posiciona con claridad en contra de la operación y denuncia sus posibles consecuencias industriales y culturales. El arranque no deja lugar a dudas: «Nosotros, como directores, documentalistas y profesionales de la industria del cine y la televisión, escribimos para expresar nuestra inequívoca oposición a la propuesta de fusión entre Paramount y Warner Bros. Discovery». Se trata de una toma de postura contundente que se inscribe en un debate ya muy encendido en torno a la adquisición de 111.000 millones de dólares anunciada a finales de febrero.

Según los firmantes, el verdadero problema es la creciente concentración del sector. En la carta se señala que «esta operación consolidaría aún más un panorama mediático ya concentrado, reduciendo la competencia en un momento en el que nuestras industrias —y el público al que servimos— menos que nunca pueden permitírselo». El resultado, sostienen, sería inmediato y tangible: «Habrá menos oportunidades para los creadores, menos empleo en todo el ecosistema de la producción, costes más altos y menos opciones para el público en Estados Unidos y en el resto del mundo». Otro pasaje clave subraya además que, si el acuerdo se materializa, «esta fusión reduciría el número de grandes estudios cinematográficos estadounidenses a solo cuatro».

El texto insiste también en los efectos ya provocados por anteriores oleadas de consolidación. Los firmantes aseguran haber asistido a «un fuerte descenso del número de películas producidas y distribuidas, junto con una reducción del tipo de historias que se financian y se distribuyen». Y añaden que «cada vez con más frecuencia, un pequeño número de entidades poderosas decide qué se produce —y en qué condiciones—, dejando a los creadores y a las empresas independientes menos vías viables para sostener su trabajo». En este contexto, la concentración mediática habría acelerado «la desaparición del cine de presupuesto medio, la erosión de la distribución independiente, el colapso del mercado de ventas internacionales, la eliminación de una participación significativa en los beneficios y el debilitamiento de la integridad de los créditos en pantalla».

Entre las voces más explícitas se encuentra la de Damon Lindelof, creador de Watchmen y actualmente vinculado a HBO mediante un acuerdo global, quien en Instagram explicó que firmó la carta pese a tener una buena opinión personal de David Ellison. Para Lindelof, sin embargo, la cuestión no tiene que ver con relaciones individuales, sino con el tejido real de Hollywood, que describe como una ciudad profundamente obrera. En su intervención escribe: «Son miles y miles de maquinistas y jefes de eléctricos. Conductores y decoradores. Constructores y técnicos de sonido. Equipos de cámara y de catering. Y todos ellos están a punto de ser jodidos». Y añade: «Las fusiones en Hollywood significan menos películas y menos series de televisión, y eso significa menos puestos de trabajo».

La carta, que sigue a las protestas de Cinema United de los últimos días, se cierra con un llamamiento también en el plano político y regulatorio. «Estamos profundamente preocupados por las señales de apoyo a esta fusión que priorizan los intereses de un pequeño grupo de poderosos frente al bien público más amplio», se lee en el texto. Por ello, los firmantes reiteran un principio tan simple como decisivo: «La competencia es esencial para una economía sana y para una democracia sana».

Fuente: NYT

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