La Federación de Cines de España (FECE) ha presentado el dossier anual Las salas de Cine: Datos 2025 con una caída del 8% de espectadores respecto a 2024 y un mensaje claro: el sector resiste, pero sigue en una situación frágil. Frente a un arranque de 2026 con crecimientos superiores al 40%, la patronal pide “evitar la euforia” y reclama una nueva Ley del Cine que incluya una ventana de exhibición regulada y un reparto más equitativo de las ayudas del ICAA.
El presidente de FECE, Álvaro Postigo, advirtió de que el buen inicio de año no cambia el fondo del problema: “no nos dejemos llevar por la euforia”, ya que el repunte no compensa la debilidad acumulada ni garantiza la viabilidad del actual parque de salas. En este contexto, la principal nota positiva del informe es la estabilidad de la exhibición: España mantiene 760 cines (+1,1%) y 3.562 pantallas (+0,1%), con un total de 732.080 butacas.
El informe incorpora además un análisis territorial que confirma una caída generalizada de la asistencia en 2025 (-4,9%), aunque con diferencias relevantes entre comunidades. La Rioja, País Vasco y Cantabria registran los menores descensos, mientras que Ceuta y Melilla, Navarra y Andalucía concentran las mayores caídas. Madrid (107,5 millones de euros y casi 14 millones de espectadores) y Cataluña (88,8 millones y 11,9 millones) siguen concentrando el grueso del mercado, en un contexto de estabilidad del parque pero con ajustes desiguales. Esta disparidad refuerza la idea de un mercado heterogéneo y la necesidad de políticas que reflejen mejor el peso real de cada territorio.
En el plano regulatorio, FECE volvió a cargar contra el bloqueo de la Ley del Cine. Postigo reconoció que “la legislatura se va terminando” y que existen “serias dudas” sobre su aprobación, aunque insistió en que su actualización es necesaria. “Prefiero que salga mejor a que salga pronto”, señaló, en referencia a un texto que el sector considera continuista y alejado de sus demandas. Entre ellas, la patronal insiste en introducir “cambios valientes”, con especial énfasis en la regulación de una ventana de exhibición y en un giro hacia políticas basadas en el incentivo y no en la imposición.
Las reivindicaciones del sector se mantienen: ventana por ley, revisión de la cuota obligatoria del 25% de cine europeo e iberoamericano y un sistema de ayudas más equilibrado. Sobre este último punto, la directora general de FECE, Almudena Fernández-Golfín, denunció que “el sistema de reparto de las ayudas está generando diferencias muy significativas entre territorios”, al basarse en el número de locales y no en el de pantallas, lo que no refleja la realidad económica del sector. FECE reclama un modelo más ajustado a la estructura real de la exhibición y que garantice que todas las comunidades autónomas convoquen y distribuyan estas ayudas.
En 2025, Aragón, Asturias, Extremadura y La Rioja no ejecutaron el reparto, dejando a sus cines sin acceso a esta línea de apoyo. Además, el análisis comparativo evidencia fuertes desigualdades: mientras Madrid recibió 1.782 euros por pantalla y Andalucía 2.277, Cantabria alcanzó los 3.807 euros y Navarra los 3.632. El caso de Madrid resulta especialmente llamativo por ser el principal mercado en número de espectadores y uno de los mayores en pantallas.
El informe incorpora también una comparativa europea que refuerza el discurso de FECE: España es el único país sin una ventana de exhibición regulada por ley y, al mismo tiempo, el único que mantiene una cuota obligatoria. En este sentido, Fernández-Golfín fue contundente: “España es hoy una anomalía en Europa: somos el único país sin una ventana de exhibición regulada por ley”. La directora general defendió que su implantación es una cuestión de homologación con Europa y de adaptación a la realidad del mercado.
Sobre la cuota del 25%, añadió: “Estamos a favor de la diversidad y del cine europeo, pero imponer oferta no garantiza que el público acuda. Es necesario apostar por incentivar la demanda en lugar de mantener mecanismos sancionadores”.
Faltan jóvenes
El análisis de audiencias presentado por Joaquín Vegas (Comscore) apunta a un problema estructural: la falta de público joven. Según los datos de CineQuest, el 70% de los espectadores tiene más de 35 años, mientras que el tramo de 18 a 24 apenas alcanza el 7%. El cine se sostiene así sobre perfiles más maduros, con un peso destacado de los mayores de 55 años —especialmente entre los hombres— y de los hogares con hijos.
En términos de género, las mujeres representan el 54% de la asistencia, con especial peso del segmento millennial (25-34 años). Además, el público joven que acude al cine es mayoritariamente femenino. Vegas subrayó que la experiencia cinematográfica sigue siendo el principal motor de asistencia, junto al carácter social del plan y la relevancia de los títulos, aunque persisten barreras como la percepción de precio elevado y la saturación de la oferta audiovisual.
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