España sigue siendo el cuarto país de Europa con mayor proporción de habitantes que nunca han aprendido un segundo idioma, y aunque las cifras mejoran, lo hacen más lentamente de lo que debería. En el año 2005, solo un 27% de los españoles aseguraba poder mantener una conversación en inglés y en 2023 ya eran un 39%. En 1987, el porcentaje se quedaba en un escasísimo 17%. Son datos del Eurobarómetro Los europeos y sus idiomas, publicado en 2024. Según un análisis de Funcas de ese mismo estudio, la brecha generacional es brutal: entre los jóvenes, dos tercios dicen conocer el idioma de Shakespeare y entre los mayores, solo uno de cada seis.
Con frecuencia se ha “culpado” de esta carencia políglota a la ancestral costumbre nacional de que las películas se estrenen dobladas. Fue en un lejano 1941 cuando el Sindicato Nacional del Espectáculo, que reguló el régimen de importaciones de películas, obligó a doblar todas las obras que quisieran una licencia de exhibición en España. De esta manera, la dictadura se aseguraba de que en los cines no se dijera nada “políticamente inadecuado” y los diálogos se cambiaban a conveniencia. Sin embargo, no hay que darse tanta prisa a la hora de sacar conclusiones. En Portugal prácticamente todas las películas se estrenan en versión original con subtítulos y los resultados no son muy distintos: solo un 33% habla inglés. El récord positivo lo tienen los países escandinavos, donde el 90% habla inglés, y la media de la UE es del 47%.

Tabla 1
Como parece pura lógica, el avance del conocimiento del inglés conlleva que aumenten las sesiones en versión original. A ello se suma la presencia cada vez mayor de “expats”, es decir, inmigrantes de países con un PIB superior al de España, que en Barcelona ya suponen el 5% de la población. Los datos de Comscore son claros: entre 2015 y 2019 (tabla 1), la VOSE sumaba solo un 5% del mercado. Entre 2022 y 2024, tras la pandemia, se había casi doblado hasta el 9%. Y en 2025 alcanzó un rotundo 12%.

Asimismo, todas las grandes cadenas de exhibición (tabla 2) han aumentado de manera sensible el número de sesiones en VOSE. Cinesa ha pasado de un 2% en el período 2017-2019 a un 8% entre 2023 y 2025; Kinepolis, del 5% al 11%; MK2, del 4% al 11%; y Mooby Cinemas, del 21% al 46%. Cine Yelmo, por su parte, siempre ha sido la “grande” con mayor oferta en lengua original, pero también la ha reforzado: del 8% antes de la pandemia al 10% en los dos últimos años.

El VOSE conquista el mainstream
Los datos de Comscore dejan claro que la tendencia es estructural si comparamos el porcentaje de recaudación en VOSE de las 50 películas más taquilleras del período 2017-2019 con las 50 de 2023-2025 (tablas 3 y 4). Se pasa de un exiguo 5,7% antes de la pandemia a más del doble, un 12,3% en los dos últimos años. Queda claro también que el VOSE antes del COVID se imponía con mucha mayor contundencia en películas “mainstream de autor”, generalmente dramas. En el período 2017-2019 destacan Érase una vez en… Hollywood (17%), La La Land (12,6%) y Green Book (12,5%), seguidas por títulos de gran conversación cultural como Joker (12,1%), La forma del agua (10,3%) y Bohemian Rhapsody (9,8%). El patrón es claro: el VOSE se concentra en producciones adultas, premiadas o con peso artístico, lo que confirma que en esos años el subtitulado estaba asociado casi de manera exclusiva a un público urbano, cinéfilo y de mayor sensibilidad cultural.
Lo mismo puede verse, pero con porcentajes significativamente más elevados, en el período 2023–2025, donde el VOSE deja de estar vinculado únicamente al cine de prestigio y se consolida también en el blockbuster adulto. Títulos como Wicked (34,8%) y Dune: Parte Dos (20,8%) muestran niveles de subtitulado muy superiores a los observados en el periodo anterior, mientras que producciones de gran impacto cultural como Oppenheimer (16,1%), Conclave (15,1%), F1 (12,4%), Superman (11,4%) y Barbie (11,2%) mantienen cuotas elevadas. El patrón ya no es exclusivamente cine de autor, sino cine evento, IP global y producciones con fuerte conversación social, lo que indica que el VOSE se ha ampliado desde un nicho cinéfilo hacia un segmento adulto mainstream con mayor disposición a consumir versión original. Como señalan algunos analistas, en la pospandemia adquiere mayor peso un espectador más cinéfilo y asiduo a las salas, del que puede deducirse que también es más proclive al VOSE.

Analizando por distribuidoras (tabla 4), según Comscore, en el período 2017-2019 las mayores cuotas medias de VOSE correspondían a Fox (5,6%), Sony (4,8%) y Warner Bros. (4,0%), mientras que Walt Disney (3,3%) y Universal (3,2%) mostraban niveles más moderados. En cambio, en 2023-2025 el escenario cambia: DeAPlaneta alcanza un 15,1% de media, Vértice un 8,8%, y entre las majors destaca Warner Bros. con un 7,5%, seguida de Sony (5,9%) y Universal (5,8%), mientras Disney se sitúa en 4,6% y Paramount en 4,9%. Los datos muestran que el crecimiento del VOSE es más intenso en distribuidoras con catálogo adulto o especializado, pero también que Warner ha logrado consolidar el subtitulado dentro del blockbuster mainstream, elevando su peso.
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