Kristen Stewart compra la sala indie Highland Theatre de Los Ángeles

La actriz y directora da nueva vida a una histórica sala independiente que cerró sus puertas en 2024.
Cr. Axelle/Bauer-Griffin/FilmMagic

Kristen Stewart vuelve a dar que hablar lejos de los rodajes, con un movimiento que dice mucho sobre cómo imagina el futuro del cine en la ciudad. En el número de marzo de Architectural Digest dedicado a Los Ángeles, la actriz y directora confirma haber adquirido el Highland Theatre, una histórica sala del barrio de Highland Park, destinada ahora a una profunda remodelación y a un relanzamiento que apunta declaradamente más allá de las lógicas industriales del espectáculo.

El Highland Theatre abrió sus puertas en 1925 y durante décadas fue un referente del barrio, hasta su cierre en 2024. En los últimos meses ya se había hablado del interés de Stewart: el pasado verano circularon rumores de que la actriz lo había comprado mientras el espacio se preparaba para un rodaje. Ahora la confirmación llega directamente de ella, junto a un relato muy personal de su flechazo con el lugar: «No me había dado cuenta de que estaba buscando un cine hasta que este sitio llamó mi atención. Entonces fue como si se hubiera disparado una pistola y empezara la carrera. Me lancé hacia ello con todo lo que tenía». Stewart añade: «Me fascinan los viejos cines decadentes. Siempre quiero ver qué misterios esconden».

La compra adquiere un peso especial a la luz de una declaración reciente, en la que Stewart hablaba de la posibilidad de trasladar parte de su trabajo fuera de Estados Unidos. «Me gustaría hacer películas en Europa y luego metérselas por la garganta al público estadounidense», dijo la semana pasada. Precisamente por eso, la inversión en una sala de Los Ángeles suena a toma de posición: no solo producción y dirección, sino también infraestructura cultural, con el objetivo de apoyar el cine independiente y una idea de comunidad ligada a la experiencia de la sala.

En los últimos tiempos, el Highland Theatre también ha vuelto a ser visible en pantalla. Ha sido utilizado en la serie de Marvel Television Wonder Man y ha acogido rodajes de The Adventures of Cliff Booth de David Fincher, donde hizo de doble del New Beverly Theatre de Quentin Tarantino. Pero Stewart imagina un futuro distinto, menos ligado a las necesidades de los sets y más a una programación y un uso abiertos: «Es una oportunidad para crear un espacio donde reunirse, conspirar y soñar juntos… Queremos que sea una cuestión familiar, algo para la comunidad. No es solo para cinéfilos hollywoodienses pretenciosos. Lo veo como un antídoto contra todas las mierdas corporativas, un lugar que sustrae la cultura cinematográfica del simple comprar y vender. Creo que hay un enorme deseo y unas ganas reales de lo que un espacio así puede ofrecer».

La ambición de Stewart, sin embargo, no se limita a reabrir una sala: quiere devolverle su papel como punto de encuentro, poniendo en valor también la identidad arquitectónica del edificio. «Hay tantos detalles preciosos que deben ser restaurados. Creo que hay una manera de devolverle la vida al edificio que abrace su historia pero que también aporte algo nuevo al barrio y algo nuevo a toda la comunidad cinematográfica de Los Ángeles. De eso se trata: ideas nuevas», ha señalado.

Fuente: Architectural Digest

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