Tal y como estaba previsto, el Festival de Toronto ha acogido la firma del nuevo Tratado de Coproducción Audiovisual entre España y Canadá que actualiza el marco de colaboración entre ambos países. El acto estuvo encabezado por Marta Serrano, directora general del Instituto de la Cinematografía y de las Artes Audiovisuales (ICAA), y Marc Miller, el ministro de Cultura, Identidad Canadiense y Lenguas Oficiales de Canadá.
El nuevo acuerdo, que tendrá una duración indefinida, renueva el ya existente desde 1985. Su objetivo principal es el de favorecer el desarrollo de nuevos proyectos conjuntos entre sus respectivas industrias audiovisuales, actualizando las condiciones de coproducción para adaptarlas a la evolución de la industria audiovisual y facilitar la colaboración entre productores de ambos países.
Para ello, el tratado amplía el concepto de coproducción a obras cinematográficas, televisivas o de vídeo, con independencia de su duración o género. De esta manera, todas estas producciones podrán ser consideradas producciones nacionales en cada uno de los dos países y acceder, de acuerdo con su respectiva legislación, a los beneficios previstos para las producciones audiovisuales nacionales.
Además, las coproducciones deberán contar con un productor español y con otro canadiense, aunque permite también la participación de productores de terceros países. Esta posibilidad facilita el desarrollo de proyectos con estructuras financieras y creativas más amplias y refuerza su dimensión internacional.
En materia financiera, la participación de cada productor español y canadiense deberá representar al menos el 15% del presupuesto total. En las coproducciones multipartitas, la aportación mínima de cada productor será del 10%, lo que facilita la incorporación de nuevos socios a los proyectos.
Asimismo, el acuerdo permite incorporar profesionales de terceros países cuando existan razones narrativas, creativas o de producción que lo justifiquen y establece una proporcionalidad razonable entre la participación financiera de cada productor y el gasto realizado en su respectivo territorio, aunque admite excepciones por razones narrativas o creativas.