Distribuidores y exhibidores apuestan por la unidad y el trabajo conjunto en el MERCI

La mesa redonda 'Qué nos preocupa' reunió a Óscar Alonso, responsable de distribución de LAZONA; Bárbara Fernández, del departamento de programación de Golem; Silvino Puig, director de programación de Cines Lys; Rocío Juanes de Toledo, secretaria general del ICAA; Lara Pérez Camiña, copresidenta de ADICINE; Javier Pachón, presidente de PROMIO; y Álvaro Postigo, presidente de FECE, en un encuentro donde pudieron hablar sobre las inquietudes que vive el sector. La inestabilidad, la sobreproducción de títulos o la necesidad de atraer a los nuevos espectadores a las salas de cine fueron las principales cuestiones que se trataron.
De izquierda a derecha: Silvino Puig (Cines Lys), Lara Pérez Camiña (ADICINE), Álvaro Postigo (FECE), Rocío Juanes de Toledo (ICAA), Matías G. Rebolledo (Kinótico), Óscar Alonso (LAZONA), Bárbara Fernández (Golem) y Javier Pachón (PROMIO)

La quinta edición del Mercado de Cine Independiente MERCI, que se celebra en el marco de la 70ª Semana Internacional de Cine de Valladolid (Seminci), ha acogido en su segunda jornada uno de los encuentros más esperados con la mesa redonda titulada ‘Qué nos preocupa’. En ella, varios miembros del sector de la distribución y exhibición pudieron compartir las principales inquietudes sobre la situación que vive la industria a día de hoy.

Estuvieron presentes Óscar Alonso, responsable de distribución de LAZONA; Bárbara Fernández, del departamento de programación de Golem; Silvino Puig, director de programación de Cines Lys; Rocío Juanes de Toledo, secretaria general del ICAA; Lara Pérez Camiña, copresidenta de ADICINE; Javier Pachón, presidente de PROMIO; y Álvaro Postigo, presidente de FECE. La mesa estuvo moderada por Matías G. Rebolledo, redactor jefe de Kinótico.

En primer lugar, los protagonistas respondieron a la principal pregunta que daba nombre al encuentro. El primero en compartir su preocupación principal fue Óscar Alonso desde LAZONA, quien dejaba claro que lo que más le quitaba el sueño hoy en día es la gran cantidad de títulos que hay en el mercado. Según explicaba, ahora es muy importante acertar con las fechas de estreno y llegar a los nuevos públicos, para lo cual es fundamental promover la educación cinematográfica de los nuevos públicos y así poder llegar a ellos.

Este mes de octubre, hubo 70 estrenos en cines en España. Pese a ello, Camiña, de ADICINE, alertaba sobre la pérdida de espectadores de un año a otro, mientras que Bárbara Fernández, de Golem, mostraba su preocupación por los grandes gastos que deben asumir las salas, los cuales se hacen cada vez más incompatibles ante las cifras que tienen a día de hoy las salas. Silvino Puig, de Cines Lys, complementaba lo expuesto por Bárbara: «Antes programar era una cosa muy artesenal, hablábamos de 5 a 7 estrenos semanales. La digitalización, ha hecho que todo se democratice. Pero sí que es cierto que a mí me quita el sueño programar», lamentaba.

«Por especificar dos cosas, yo diría la concentración de la taquilla. Cada vez más los 10 títulos más taquilleros del año representan un porcentaje mayor en la taquilla global, y antes se dejaba bastante más en un cine más comercial, pero desde la pandemia lo estamos notando también los que nos dedicamos al cine independiente. Creo que el público está perdiendo las ganas de explorar, y eso concentra más los títulos. Lo segundo, que los cines nos sigamos quedando atrás sin tener unas ayudas e incentivos como cualquier otra industria», avisaba Javier Pachón desde PROMIO.

Álvaro Postigo, de FECE, hablando con todos los agentes del sector, destacó la preocupación que tienen todos con la caja, tanto pequeños distribuidores y exhibidores, como medianos y grandes. «Hay una inestabilidad brutal», decía. «Y como presidente de la Federación, me preocupa el desorden que hay ahora mismo en el sector, y no hablo de España. Nos falta una cinematografía fundamental como es la americana, enfrascada en peleas corporativas, lo que hace que se ahonde en este desorden. A través de las plataformas, ha habido durante un momento en el que estas han disfrutado de ese desorden, pero yo creo que ahora lo sufren hasta elllas mismas. Y creo que la solución tiene que venir por una Unión Europea que está todavía ausente. La solución tiene que venir desde Europa poniendo orden, sobre todo a aquellos países que tienen cinematografías con peso. Cuando hablo de orden, hablo de ventanas y de todo esto tipo de cosas que parece que funcionan», exponía.

Por otro lado, Rocío Juanes de Toledo, del ICAA, mostraba la visión desde la parte institucional y coincidía con las preocupaciones reflejadas por sus compañeros. Quiso mencionar los programas de Cine Senior y Cine Escuela como iniciativas que han lanzado para atajar el problema de los espectadores y adelantaba que ahora pasarán a enfocarse en los problemas de la distribución y exhibición: «Desde el punto de vista del ICAA, nos hemos enfocado en los últimos años en la producción, queríamos una producción diversa, romper la brecha de género, que hubiera más producciones, y yo creo que los resultados han sido positivos. Sin perder ese foco, creo que es hora de poner el foco en los eslabones siguientes, en distribución y exhibición. Vemos que el mercado no absorbe toda esa producción que hemos logrado crear, y de mucha calidad además», explicaba.

El problema de la sobreproducción

El tema principal pasó a ser la sobreproducción: en 2024 se proyectaron 2.645 películas. «Es tal el número de títulos que hay, que a lo mejor lo que hay que empezar a dejar claro es cómo se debe ir a cada ventana y cómo intentar luchar para que no haya tanta película», comentaba Alonso. Para Fernández, el mercado ha cambiado muchísimo, ya que estrenar una película ya no cuesta dinero, antes se hacían películas en 35 mm, por ejemplo, y ahora basta con proyectar lo que te han entregado en un disco duro. «Hay un fallo muy grande en no saber discernir qué películas tienen que ir, desde las productoras y distribuidoras, a salas de cine, a plataformas o a televisión, y eso es algo que los distribuidores tienen que hacérselo mirar, porque nosotros no podemos vender todo», añadía.

En relación a esto, Camiña explicaba que el trabajo de las distribuidoras precisamente es decidir qué películas tienen que ir a plataformas o salas:»La negociación con los cines no solo se basa en estrenar, también en el mantenimiento, los pases, las segundas y terceras semanas. Es un recorrido largo la relación entre distribución y exhibición», opinaba.

Pachón cree que para solventar el problema ambos sectores deben explorar juntos y que los favores deben iren dos direcciones: «Tú como distribuidora puedes confiar en mí, como cine, de que vaya a hacer el trabajo de buscar el público para esa película en mi localidad, y yo, como cine, poder confiar en que tú como distribuidora vas a hacer un trabajo que pueda estar más localizado», explicaba. «Trabajar juntos en acciones y llegar a los públicos en la localidad de la que estamos hablando. El camino va por ahí, descubrir públicos en lo local y en establecer relaciones de colaboración entre distribución y exhibición para generar exploraciones de públicos en lo local para hacer crecer las películas», resumía.

Por su parte, Postigo dio una visión positiva de que exista diversidad de títulos, aunque esta debe moderarse, y para ello todos deben colaborar: «El distribuidor, quizá, en lugar de llevar 20 títulos, con 7 es suficiente y adecuar sus estructuras para ese volumen». También habló de cómo afecta el problema de la industria americana, de la que tanto dependemos, criticando el problema de la concentración que se está dando en Hollywood, con ejemplos como la de Disney y Fox y con las que puedan estar por venir como la de Paramount-Warner Bros. Y es que esto puede, entre otras cosas, frenar inversiones en proyectos que podrían haber comenzado ya.

Juanes de Toledo ve en parte positiva esa sobreproducción que han promovido, pero mirando la encuesta de Hábitos y Prácticas de Consumo Cultural realizada en septiembre por el Ministerio de Cultura, mencionó que alrededor de un 8% de los encuestados afirmaron no ir al cine por la falta de ofertas pese al contexto de sobreproducción. Por ello, hizo un llamamiento a la necesidad de trabajar más la promoción para hacer llegar a los ciudadanos de estrenos de los que no pueden enterarse, también porque hay películas que están poco tiempo y no les da tiempo a conocerlas.

Además, en relación a la defensa que existan más acuerdos de colaboración entre distribuidores y exhibidores, la secretaria general del ICAA se comprometió a crear, de cara el año que viene,  un Consejo Estatal que pueda hacer de foro de creación de estos acuerdos y de regular y ordenar el mercado.

Atraer al espectador del futuro

Para promover el hábito de que los espectadores del futuro vayan al cine, Juanes de Toledo adelantó también que, en relación al programa Cine Escuela, una vez se abra el nuevo ejercicio presupuestario, planean lanzar unas ayudas que ya tienen preparadas que estarán dirigidas a asociaciones sin ánimo de lucro y entidades que harán de intermediarios entre los colegios y los cines, así como de la formación del profesorado, la logística del transporte, etc. «El programa consistirá en una experiencia que se base en una hora de preparación en clase, dos horas de película en el cine y otra hora de reflexión en clase en la que se les enseñe a apreciar en la experiencia cinematográfica», explicaba. «En los próximos años vamos a poner el foco en la promoción, en la exhibición y distribución, pero, sobre todo, en ver cómo atraemos a los jóvenes al cine», resumía.

«La gente joven va a la película evento», sentenciaba Fernández. A esto hay que sumarle la pandemia, que promovió mucho más a las nuevas generaciones el relacionarse con las personas a través del móvil, trayendo consigo una pérdida de concentración: «No solo hay un problema de ir a las salas de cine, sino de implementarlo en su cotidianidad, en los hábitos que están cogiendo por otros lados. Cine Escuela puede ayudarnos a atraer a esta gente a las salas, pero no tenemos que olvidar que muchas salas de cine llevamos años haciendo este esfuerzo, tenemos colegios con los que trabajamos de forma habitual y en casi todas nuestras salas contamos con estrategias para llegar a las aulas, hemos creado nuestras propias guías didácticas…», añadía.

«¿Podemos, en colaboración entre exhibidoras y distribuidoras, generar más películas evento, o generar evento a través de las películas, para que sea algo a lo que ir?», se preguntaba Javier Pachón. En relación a esto, los jóvenes, en su afán de socializar, el cine puede representarles algo muy exótico, es decir, un sitio donde van a ver algo que no se va a repetir, sino que es efímero como internet, lo que les obliga a concentrarse y compartirlo con otras personas. «Nosotros hemos visto que generar según qué tipo de proyecciones que no sean simplemente darle al play, hace que la media de edad baja. Eso es algo interesante a explorar, ver cómo podemos traducir eso a las películas, y a partir de ahí ir viendo si podemos generar más títulos», comentaba.

Sobre esta cuestión, Pérez Camiña también quiso prestar importancia a la promoción, la cual considera fundamental para impulsar a los jóvenes a ir al cine. Para ello, cree es necesario vender la experiencia de ir al cine: «La parte exótica y diferente hay que ponerla en valor, que no pareciera algo carca o antiguo, para así interesar a los espectadores, porque van a vivir algo diferente que no es de su época. Pero para eso, yo creo que deberíamos invertir en publicidad, unirnos ADICINE, FEDICINE, todos, y hacer una campaña que vuelva a hablar del cine como actividad cool, y luego ya hablar del contenido, de las películas, queriendo transmitir experiencia al espectador», opinaba.

Alonso destacó también que otra manera de movilizar y educar a los nuevos espectadores es ofreciendo sesiones donde los directores o equipo técnico del film estén presentes, una estrategia que varios cines ya están empezando a implementar. Y en relación con la parte de educación cinematográfica, mencionaba la utilidad de que distribuidores y exhibidores sigan poniéndose de acuerdo para seguir impulsando que los alumnos tengan un contacto directo con los profesionales y técnicos encargados de las películas que han visto.

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