‘Clown in a Cornfield’ gana el Premio a Mejor Película en el Festival PUFA (Pucela Fantástica)

Impure y Ehiza, premiados por el jurado en la categoría de cortometrajes, mientras el largometraje Maldoror y el corto de animación Frecuencia Z reciben los premios del público.

El pasado sábado se entregó el palmarés del Festival Internacional de Cine Fantástico y de Terror – PUFA (Pucela Fantástica) de Valladolid. El  largometraje Clown in a Cornfield, dirigido por Eli Craig, ha sido galardonado con el Premio a Mejor Película en la Sección Oficial. El jurado de largometrajes, compuesto por el productor, director y programador Jaime Alonso de Linaje, el director Sergio Pereda y el director de arte David Temprano, ha premiado esta obra por su combinación de terror rural, crítica social y humor ácido, que la convierten en uno de los títulos más celebrados de esta edición.

En la misma sección, el japonés Kiyoshi Kurosawa recibió el Premio a Mejor Dirección por Chime, una inquietante pieza de horror contemporáneo que reafirma su maestría narrativa y visual. Además, Chime fue reconocida con una Mención Especial al Mejor Grito, por su extraordinario uso del diseño sonoro para crear tensión y provocar sobresaltos memorables. El Premio del Público al Mejor Largometraje fue para Maldoror, del director belga Fabrice Du Welz.

En el apartado de cortometrajes, el jurado —formado por Ana Cea, directora del Máster en Cine, Comunicación e Industria Audiovisual de la Universidad de Valladolid; la directora y guionista Margo García; y el cineasta Arturo Dueñas— distinguió como Mejor Cortometraje a Impure, del director francés Xavier Mesme. En palabras del jurado, se trata de “una obra muy completa”, que destaca por su propuesta narrativa, una interpretación técnicamente sólida y expresivamente precisa, así como por una puesta en escena que refuerza su mirada autoral. Se valoró especialmente su capacidad para generar sincronías entre lo real y lo fantástico, y el tratamiento cuidado del guion, el punto de vista y la producción.

La Mención Especial en esta categoría fue para el cortometraje español Ehiza, de Aitzol Saratxaga, por su capacidad para narrar una fábula de forma potente y estilizada. El jurado subrayó el uso expresivo de la óptica anamórfica, el elaborado trabajo de cámara y el creativo arranque con técnica animada, que dota a la obra de una impronta singular. Finalmente, el Premio del Público al Mejor Cortometraje fue para Frecuencia Z, del director y músico español Charli Sangar, una divertida y fresca comedia de zombis realizada mediante la técnica de stop-motion, que conquistó a los espectadores por su ritmo y originalidad.

Estos galardones fueron anunciados en la Gala de Entrega de Premios celebrada este sábado 5 de julio en los Cines Broadway, en la que también tuvo lugar la entrega del Premio PUFA de Honor al actor español Paul Naschy, a título póstumo. Leyenda del cine fantástico español y un pionero indiscutible del género, Naschy fue reconocido en festivales internacionales de prestigio como Sitges, París, Nueva York y Tokio, y su legado sigue vigente en la cultura popular y en la memoria de los aficionados. Sergio Molina, su hijo y director del Festival Nocturna Madrid, ha sido el encargado de recoger el galardón. Previamente, PUFA ha programado el largometraje documental Call Me Paul, dedicado a la vida y obra de Paul Naschy, dirigido por Víctor Matellano, quien ha participado en el homenaje junto a Sergio Molina.

Balance positivo de PUFA 2025

“A falta de poder analizar con calma todos los datos de asistencia y los impactos en medios y redes, podemos decir que estamos muy satisfechos con cómo se ha desarrollado esta segunda edición de PUFA”, afirman David Pérez y Daniel Farriol, codirectores del festival.

“Nuestra impresión inicial es muy positiva. Hemos notado un considerable aumento de espectadores en las salas —las primeras estimaciones apuntan incluso a que hemos duplicado la cifra de público respecto al año pasado, que fue de 1.424 espectadores— y también una atención mediática mucho mayor. Todo esto nos anima a seguir trabajando con ilusión”, añaden.

“Además, esta edición suponía un reto importante: ampliar las sedes del festival y diversificar la programación sin perder identidad. Y creemos que se ha superado con éxito. Hemos podido ofrecer una propuesta más amplia y variada, sin renunciar al espíritu con el que nació PUFA: ser un espacio para el cine de género más libre, inquieto y estimulante”.

“Pensamos que hemos empezado a construir un proyecto sólido que puede convertir a Valladolid en un referente del cine fantástico en España. Aun así, ahora toca evaluar los datos con tranquilidad y, sobre todo, seguir avanzando. PUFA ha demostrado su potencial. Ahora es el momento de consolidarlo”, concluyen.

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