Para la exhibición cinematográfica, la sostenibilidad ha dejado de ser únicamente una cuestión reputacional. En complejos que consumen enormes cantidades de energía cada día, reducir emisiones significa también reducir costes, optimizar operaciones y redefinir la gestión técnica de las salas. La transformación “verde” afecta ya a todos los niveles del negocio: desde el consumo eléctrico y la climatización hasta el packaging de food & beverage o la gestión de residuos. En un contexto marcado por el aumento de los costes energéticos y una regulación medioambiental cada vez más exigente, la eficiencia se ha convertido en una cuestión estratégica.
Desde Cinesa, como explica Ramon Biarnes, Managing Director – Southern & Northern Europe de Odeon Cinemas Group, la sostenibilidad se aborda como una filosofía transversal de gestión: «En Cinesa entendemos la sostenibilidad como una responsabilidad clave y un compromiso a largo plazo con el entorno y las comunidades donde operamos. Nuestra estrategia “verde” se basa en impulsar una mejora continua, integrando criterios de eficiencia y de reducción de impacto en la toma de decisiones y en la operativa diaria, y promoviendo la implicación de nuestros equipos. Al mismo tiempo, queremos avanzar hacia un modelo cada vez más circular, con el objetivo de seguir reduciendo nuestra huella y reforzar una cultura más sostenible».
La estrategia de Cinesa se enmarca además dentro del trabajo global de ODEON Cinemas Group (OCG), el mayor circuito de exhibición de Europa y parte de AMC Theatres. El grupo está desarrollando una política medioambiental común que combina gestión energética, reducción de emisiones, innovación tecnológica y participación activa de los equipos locales en todos sus territorios. Los resultados empiezan a ser visibles. En España, desde octubre de 2024, todos los cines de Cinesa funcionan con electricidad 100% procedente de fuentes renovables gracias a un power purchase agreement firmado con su proveedor energético. Paralelamente, OCG ha comenzado a instalar paneles fotovoltaicos en diferentes complejos europeos allí donde las condiciones técnicas lo permiten.
Sin embargo, el auténtico núcleo de la estrategia no está únicamente en las renovables, sino en el control del consumo. El grupo ha desarrollado sistemas de acceso remoto a HVAC —calefacción y refrigeración— y plataformas de monitorización en tiempo real capaces de supervisar energía, temperatura y funcionamiento técnico de las salas. Además, utiliza datos de ocupación y climatología para optimizar la gestión diaria y evitar consumos innecesarios.
Traducido a la operativa concreta de los cines, esto significa que Cinesa monitoriza de manera permanente el consumo eléctrico de sus complejos y alerta automáticamente a los responsables cuando detecta anomalías o desviaciones importantes. Los contadores y subcontadores energéticos funcionan bajo supervisión continua y permiten identificar tanto excesos de consumo como el coste económico anual asociado si no se corrigen. A ello se suma la realización periódica de auditorías energéticas conforme a la legislación española, destinadas a detectar oportunidades de ahorro y aplicar mejoras específicas.
A partir de estas auditorías se implementan medidas como formación y concienciación del personal para evitar consumos innecesarios, optimización de horarios de climatización y proyección, renovación progresiva de equipos de iluminación y aire acondicionado o análisis detallados del gasto energético por actividades concretas. El grupo también impulsa programas específicos como Reducing Consumption, además de invertir de forma progresiva en iluminación LED, sensores de ocupación, sistemas BMS (Building Management Systems) y tecnologías de refrigeración con gases de menor impacto climático.

Todos los cines de Cinesa funcionan con electricidad 100 por 100 renovable
ENERGÍA, PLATAFORMAS Y PERSONAS
La estrategia de datos de OCG va todavía más lejos. El grupo está estudiando aplicaciones de Inteligencia Artificial e Internet de las Cosas (IoT) destinadas especialmente a la gestión energética y a determinados equipos de food & beverage. El objetivo es centralizar datos de consumo, ocupación, climatología y funcionamiento técnico para facilitar decisiones operativas tanto a escala nacional como europea.
En esa línea, una de las iniciativas más relevantes es la integración entre los sistemas HVAC y la programación VISTA POS, ya iniciada en mercados como Reino Unido, Irlanda e Italia. Gracias a esta integración, la climatización puede adaptarse automáticamente a los horarios de las películas, evitando que calefacción o refrigeración funcionen a pleno rendimiento cuando las salas no están en uso. El siguiente paso será incorporar datos de venta de entradas para ajustar temperatura y consumo energético en función de la ocupación real de espectadores. Es decir: convertir el edificio cinematográfico en una infraestructura dinámica y predictiva capaz de adaptar sus necesidades energéticas a la actividad real del cine.

Residuos, packaging y desperidicio alimentario son prioritarios
Según explica Lee Gullick, Senior Manager de Sostenibilidad y Energía de Odeon Cinemas Group: «Está claro que OCG no solo se centra en reducir emisiones: está construyendo sistemas y culturas capaces de escalar. Desde las integraciones BMS hasta los vasos reutilizables de marca, es exactamente el tipo de pensamiento integrado que nuestra industria necesita mucho más». Para Gullick, el objetivo no es únicamente tecnológico, sino cultural: desarrollar una estructura que combine herramientas inteligentes, empoderamiento local y transparencia operativa.
Y precisamente ahí entra uno de los elementos más relevantes de la estrategia: la implicación directa de los equipos humanos. La iniciativa Power Protectors traslada parte de la responsabilidad energética a los propios trabajadores de los cines mediante paneles de seguimiento en tiempo real y comparativas de consumo que permiten a cada complejo controlar su rendimiento energético. De esta manera, la eficiencia energética y el consumo responsable se convierte en un KPI operativo más que implica a todo el personal y no solo a los equipos de managers que monitorizan. A ello se suma el lanzamiento de Every Action Counts, una plataforma interna destinada a reforzar la comunicación y la sensibilización sobre sostenibilidad entre todos los empleados del grupo. En España, este año se implementará el Deposit Return Scheme (DRS), un sistema nacional de depósito y retorno para envases de bebidas de un solo uso de plástico y aluminio orientado a aumentar el reciclaje y reducir residuos. Además, en 2026 el grupo llevará a cabo una auditoría global de residuos destinada a analizar tipos y volúmenes de materiales generados en sus complejos. El objetivo será identificar nuevas oportunidades para mejorar separación, reciclaje y reducción de residuos, así como fomentar una mayor implicación del público en prácticas sostenibles durante su experiencia en el cine.

Se invierte en iluminación LED, sensores de ocupación y sistemas BMS
RESIDUOS, AGUA Y ECONOMÍA CIRCULAR
La gestión de residuos, el packaging y el desperdicio alimentario se han convertido también en áreas prioritarias. Uno de los principales desafíos es que las regulaciones sobre residuos varían no solo entre países, sino incluso entre autoridades locales, lo que obliga al grupo a desarrollar soluciones flexibles y adaptables a distintos mercados. Para afrontarlo, se están probando nuevos modelos de contenedores de reciclaje acompañados de campañas de sensibilización dirigidas al público, incluyendo piezas DCP proyectadas en pantalla para fomentar comportamientos responsables dentro de las salas. En Reino Unido también se están desarrollando programas de reciclaje textil para evitar que antiguos uniformes del personal terminen en vertederos.
En paralelo, el grupo continúa experimentando con alternativas de packaging de menor huella de carbono, como bandejas sostenibles para nachos o vasos reutilizables. Estos últimos ya funcionan en mercados como Alemania y los países nórdicos, aunque implican desafíos logísticos importantes relacionados con limpieza, mantenimiento y pérdidas. Además, los sistemas de devolución con depósito ya operan en Finlandia, Suecia, Noruega e Irlanda, mientras que Portugal se incorporará próximamente. En Suecia, incluso, los espectadores pueden adquirir vasos reutilizables de marca para utilizarlos en futuras visitas al cine. OCG también está probando diferentes sistemas de urinarios sin agua con el objetivo de reducir tanto el consumo hídrico como los costes de mantenimiento asociados. En el ámbito alimentario, el grupo mantiene acuerdos con Too Good To Go en Reino Unido, España e Italia para reducir desperdicios y evitar que alimentos no vendidos terminen en vertederos.
DE LEICESTER SQUARE A HELSINKI
La sostenibilidad empieza además a convertirse en un elemento diferencial dentro del negocio B2B y de los eventos corporativos. En Reino Unido e Irlanda, varios complejos de OCG —entre ellos Odeon Luxe Leicester Square— han obtenido la certificación Greengage ECOsmart, que acredita a estos espacios como sedes sostenibles para eventos y clientes corporativos. A medida que las salas evolucionan hacia modelos más flexibles y multifuncionales, capaces de acoger eventos, retransmisiones y actividades corporativas, las eco-certificaciones empiezan a adquirir peso como elemento competitivo adicional.

Cinesa monitoriza de manera permanente el consumo eléctrico de sus complejos
¿QUÉ VIENE AHORA?
OCG quiere obtener antes de finales de 2026 una visión global y detallada de sus emisiones Scope 1, 2 y 3 en todo el grupo. Esto permitirá identificar focos prioritarios de carbono y desarrollar estrategias específicas junto a proveedores y socios industriales. Incrementar la sensibilización interna y reforzar la comunicación sobre sostenibilidad entre todos los empleados será también uno de los grandes objetivos de 2026. A nivel de gobernanza, el grupo ya ha creado un comité ESG (Environmental, Social and Governance) con representación de sus tres principales territorios europeos, reforzando así la supervisión estratégica desde la dirección. Más allá del discurso corporativo, la estrategia de OCG refleja un cambio estructural. La sostenibilidad ya no aparece únicamente como una cuestión reputacional o de imagen, sino como una herramienta central de eficiencia, gestión y competitividad en el sector de la exhibición cinematográfica.
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La transición verde
afecta ya a todos los niveles del negocio




