Pese a vivir en un mundo eminentemente audiovisual, el cine y su lenguaje continúan siendo un territorio poco explorado en la educación de niños y jóvenes. De esta necesidad cada vez más acuciante nace el programa Cine Escuela, una iniciativa pionera que tiene como objeto principal aproximar a los estudiantes de Educación Secundaria Obligatoria (ESO) al medio cinematográfico, fomentando, además, el hábito de acudir a las salas desde edades tempranas. El proyecto, desarrollado por el Ministerio de Cultura a través del Instituto de la Cinematografía y de las Artes Audiovisuales (ICAA), se enmarca en una política cultural que, más allá de estar orientada a la creación de públicos de cine estables, aspira a fomentar una mirada crítica sobre la cultura audiovisual y respetuosa con el patrimonio cinematográfico.
Antes de lanzarse este septiembre, Cine Escuela se ha estado preparando durante más de un año. La iniciativa comenzó a tomar forma el pasado año, con tres pruebas piloto realizadas en Madrid, L’Hospitalet de Llobregat y Córdoba; experiencias iniciales en las que participaron más de 180 alumnos y que supusieron una valiosa retroalimentación para el diseño final del programa. «Queremos que todos los niños y niñas, sin importar su origen, puedan tener la oportunidad de acercarse al cine y crear un vínculo duradero con esta forma de cultura», señaló el ministro de Cultura, Ernest Urtasun. Fue en un anuncio oficial del programa en septiembre de este año en el que hizo especial énfasis en la importancia de garantizar la accesibilidad a este programa dirigido a colegios públicos, privados y concertados de todo el territorio español. Una iniciativa que cobra especial relevancia en aquellos estudiantes que, por motivos sociales, económicos o geográficos, no tienen acceso habitual a las salas de cine.
El programa se inspira de manera confesa en el programa francés “Collège au cinéma”, organizado por el Ministerio de cultura galo y el CNC con éxito desde hace décadas. Cine Escuela se estructura en torno a un modelo pedagógico que combina la proyección en sala con actividades previas y posteriores en el aula. La propuesta contempla cuatro horas dedicadas a cada sesión: una hora de preparación con material didáctico elaborado por el Ministerio de Cultura a través del ICAA, dos horas aproximadas de visionado en la sala de cine, y una hora final de análisis y debate con la que fomentar el pensamiento crítico y la expresión personal de los estudiantes.

OBJETIVOS PEDAGÓGICOS, CULTURALES Y SECTORIALES
El programa Cine Escuela se fundamenta en una serie de objetivos complementarios que abarcan tanto el ámbito pedagógico como el cultural y sectorial. Destaca, por un lado, la creación de públicos para salas, fomentando el hábito cultural del visionado colectivo en pantalla grande para asegurar el relevo generacional del espectador cinematográfico. También busca desarrollar el espíritu crítico en los jóvenes, promoviendo su capacidad de análisis, reflexión y debate sobre los valores y mensajes presentes en las obras cinematográficas.
Otro objetivo clave es el aprendizaje del lenguaje audiovisual y cinematográfico, dotando a los estudiantes de herramientas para comprender los códigos expresivos, narrativos y estéticos del cine. El programa promueve, además, el respeto a la propiedad intelectual y al patrimonio cinematográfico, educando a los más jóvenes en valores que protejan la creación artística y sus derechos asociados. Desde una perspectiva sectorial, Cine Escuela ofrece a los exhibidores la oportunidad de optimizar sus salas durante las franjas horarias matinales, tradicionalmente menos concurridas, contribuyendo así a la sostenibilidad económica del sector.
Uno de los pilares del programa es la rigurosa selección de las películas, un proceso gestionado por una comisión de expertos que integran profesionales del ámbito educativo y cinematográfico. Esta colaboración asegura que las películas elegidas cumplan con los estándares pedagógicos y sean acordes a los niveles educativos a los que se dirigen las sesiones. Además, esta comisión vela porque las obras seleccionadas estén disponibles en términos de derechos de autor, garantizando así que su exhibición sea legal y sostenible dentro del programa. En palabras del ministro Urtasun en una reciente nota de prensa del Ministerio de Cultura, esta alianza sectorial es clave para que «el programa no solo forme públicos, sino que también respete y apoye la industria audiovisual».
FORMACIÓN DOCENTE Y RECURSOS DIDÁCTICOS
El Ministerio de Cultura ha desarrollado materiales didácticos específicos que acompañan cada sesión, diseñados para facilitar el trabajo del profesorado y enriquecer la experiencia educativa. Se ofrecen, también, formaciones para docentes, en las que se profundiza en el lenguaje audiovisual y la metodología para sacar el máximo partido a la propuesta. En este sentido, la aspiración del Ministerio de Cultura es que esta formación contribuya a que el profesorado perciba Cine Escuela no únicamente como una salida cultural, sino como un apoyo pedagógico útil para sus materias.
Para el curso 2025-2026, se estima que Cine Escuela alcance una amplia implantación en todo el territorio español, con un presupuesto de 6 millones de euros destinado a garantizar su despliegue y continuidad. El programa está concebido para ir creciendo de modo paulatino para adaptarse a las necesidades y demandas del sistema educativo y de la industria. El ministro Urtasun ha destacado que «esta inversión es clave para asegurar que el cine siga siendo una parte esencial de la educación cultural de nuestros jóvenes». Los docentes que quieran inscribirse en el programa tan solo tienen que descargar, rellenar y enviar un formulario presente en la web del Ministerio de Cultura a la dirección de correo cineescuela.icaa@ cultura.gob.es.
Este artículo ha sido publicado en el número de Box Office de noviembre 2025, que puedes descargar gratis o suscribirte para recibirlo.
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