Barbra Streisand recibirá una Palma de Oro honorífica en el Festival de Cannes

La actriz, directora, productora, guionista, cantante y compositora recibirá una Palma de Oro honorífica durante la ceremonia de clausura del Cannes Film Festival, que se celebrará en el escenario del Palais des Festivals el sábado 23 de mayo.
© Russell James

Icono artístico y encarnación del sueño americano en todo su esplendor original, Barbra Streisand es una auténtica estrella. En reconocimiento a su trayectoria, la actriz, directora, productora, guionista, cantante y compositora recibirá una Palma de Oro honorífica durante la ceremonia de clausura del Cannes Film Festival, que se celebrará en el escenario del Palais des Festivals el sábado 23 de mayo.

«Con un sentimiento de orgullo y profunda humildad me siento honrada de unirme al grupo de anteriores galardonados con la Palma de Oro honorífica, cuyo trabajo me ha inspirado durante tanto tiempo», declaró Streisand. «En estos tiempos difíciles, el cine tiene la capacidad de abrir nuestros corazones y nuestras mentes a historias que reflejan nuestra humanidad compartida y a perspectivas que nos recuerdan tanto nuestra fragilidad como nuestra resiliencia. El cine trasciende fronteras y política, y afirma el poder de la imaginación para construir un mundo más compasivo».

A menudo los números dicen poco o no lo suficiente. Y sin embargo… En cine: 19 papeles protagonistas y tres películas dirigidas, dos premios Óscar y el logro de convertirse en 1977 en la primera mujer en ganar el Óscar a la Mejor Canción Original. También suma 11 Globos de Oro y fue la primera mujer en ganar el premio al Mejor Director en 1984. En música: 37 álbumes de estudio, 13 bandas sonoras y 10 premios Grammy. Es además la única artista que ha alcanzado el número uno en ventas de álbumes durante seis décadas consecutivas y, hasta 2023, la artista femenina con más discos número uno de la historia. Streisand ha alcanzado la cima de la industria del entretenimiento como muy pocos artistas antes que ella, aunque incluso ese impresionante palmarés queda pequeño frente a su influencia en la cultura popular de la segunda mitad del siglo XX.

Streisand es tan poderosa como su voz de mezzosoprano, clara y amplia, capaz de abarcar dos octavas. Es también tan libre, independiente, extravagante y poco convencional en su vida como en su trabajo. La presidenta del festival, Iris Knobloch, explica: «Este año queríamos rendir homenaje a una artista que ha dejado huella por la fuerza de su arte y su búsqueda inquebrantable de libertad. Como mujer, me alegra poder expresar nuestra admiración por esta creadora excepcional y ciudadana valiente, cuyo ejemplo resiste el paso del tiempo y sigue inspirando».

Streisand es además un referente para muchas mujeres, especialmente porque nunca ha permitido que las dificultades la detengan. Yentl es un ejemplo perfecto. Conmovida por un relato corto de Isaac Bashevis Singer que descubrió en 1963, compró los derechos, aunque la película no vio la luz hasta veinte años después. Su determinación y audacia la llevaron a dirigirla y protagonizarla ella misma, además de producirla y adaptarla. Aquella primera película hizo historia: fue la primera vez que Hollywood concedía a una directora un presupuesto de producción tan elevado. En esta historia de emancipación y transgresión de normas es fácil ver una metáfora de su propio destino. Después llegarían The Prince of Tides, con siete nominaciones al Óscar, y The Mirror Has Two Faces, remake de Le Miroir à deux faces de André Cayatte.

Aunque soñaba con ser actriz desde niña, comenzó a cantar por necesidad. Su fulgurante carrera, marcada por la pasión, el carisma y una enorme exigencia artística, empezó muy pronto: triunfó en los cabarés a los 18 años, en Broadway a los 20, lanzó su primer álbum a los 21 y debutó en el cine a los 26 con Funny Girl, dirigida por William Wyler, que le valió su primer Óscar.

Actriz brillante y cantante extraordinaria, Streisand combina vitalidad, humor y sensualidad en la pantalla. Destaca en musicales como Hello, Dolly! o A Star Is Born, en comedias como The Owl and the Pussycat, For Pete’s Sake y Meet the Fockers, y también emociona en dramas como Nuts o en una de las grandes historias de amor del Hollywood de posguerra, The Way We Were.

Como señala el delegado general del festival, Thierry Frémaux, «estrella mundial, Barbra Streisand es ante todo una artista que impulsa proyectos que reflejan quién es, proyectos propios que comparte con todo el mundo. Es la síntesis legendaria entre Broadway y Hollywood, entre el escenario del music hall y la gran pantalla. Escucharla cantar y verla actuar forma parte de algunos de nuestros mejores recuerdos».

Paralelamente a su carrera, Streisand también ha desarrollado un fuerte compromiso social. Ha apoyado especialmente la investigación sobre la salud cardiovascular de las mujeres a través del Barbra Streisand Women’s Heart Center del Cedars-Sinai Heart Institute y, mediante la Streisand Foundation —creada en 1986—, ha impulsado iniciativas relacionadas con la igualdad de género y de minorías, la defensa de los derechos LGBTQ+, la protección del medio ambiente, la investigación médica y la educación artística para niños desfavorecidos.

Por todo ello, el Festival de Cannes recibirá por primera vez en La Croisette a la legendaria protagonista de Funny Girl.

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