Donde el cine sigue marcando la diferencia

Inmersión, calidad técnica y dimensión colectiva. Estos son los tres pilares de valor que los espectadores atribuyen a la experiencia cinematográfica según el estudio de Cinesa sobre los hábitos de consumo cinematográfico en España. Una investigación que ofrece una imagen globalmente alentadora para toda la cadena de valor y que aporta interesantes claves para comprender cómo están evolucionando las expectativas del público. El primer dato que emerge es, sin duda, positivo: el 58% de los españoles declara apreciar la gran pantalla, un porcentaje que asciende al 72% entre los jóvenes de 18 a 34 años. Más del 30% acude al cine al menos una vez al mes y el 64% sostiene que ver una película en sala amplifica las emociones en comparación con el visionado doméstico. A determinar esta preferencia contribuyen sobre todo tres factores: la atmósfera del cine (55%), la calidad de la imagen (55%) y el sistema de sonido (53%).

Se trata de una nueva confirmación de hasta qué punto las inversiones en tecnología siguen representando una palanca estratégica para la exhibición cinematográfica. No sorprende, en este sentido, que la mitad de los encuestados espere nuevos avances en las tecnologías inmersivas, lo que demuestra cómo la innovación forma ya parte integrante de las expectativas del público. Aún más significativo es el dato relativo a las salas premium de gran formato (PLF): el 62% de los encuestados afirma estar interesado en probarlas. El estudio pone además de relieve dos cuestiones centrales para el futuro de la asistencia al cine: la accesibilidad económica y la fidelización. Los descuentos en jornadas especiales representan la promoción más valorada por los espectadores (65%), seguidos por los paquetes familiares (24%) y las ventajas reservadas a los abonados (23%).

Paralelamente, el 56% de los españoles muestra interés por los programas de fidelización, especialmente entre los jóvenes y los asistentes habituales a las salas, mientras que más de la mitad considera muy atractiva la fórmula de la suscripción ilimitada. Por último, sigue siendo fundamental la dimensión social de la experiencia cinematográfica: el 33% de los encuestados señala la posibilidad de compartir una actividad con otras personas como la principal razón para ir al cine. No es casualidad que cerca del 20% acuda a las salas una vez al mes y que el 12% vaya semanalmente o varias veces al mes, sobre todo durante los fines de semana (38%) y en compañía de su pareja (56%). Un dato que recuerda que el cine sigue siendo percibido como una experiencia social antes incluso que como un simple consumo cultural.

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